Fracaso se queda corto; el peor enemigo de Millonarios volvió a ser Millonarios
La impotencia y la frustración se apoderaron de todos. Porque ante un rival así, cuesta encontrar algo para rescatar.
Partido 5:00 de la tarde (plena hora laboral), un martes, precio de la boletería por las nubes, mal presente y eliminados de la liga y aún así se llenó el estadio por la tonta ilusión que tiene esta hinchada partido a partido.
Dos posibles resultados jugaban a favor de nosotros: ganar o empatar, cualquiera servía, pero no, como es costumbre, cuando dependemos de nosotros sacamos el que menos nos sirve.
Bastaron 30 minutos para que el rival liquidara el partido, ya no hay necesidad de estudiarnos, todos los rivales saben que somos nefastos en la pelota aérea y balones quietos, todos nos marcan así y nunca aprendimos del error. Todos tenemos un gran cariño por lo que Leo Castro ha hecho con esta camiseta, pero este no es el primer partido que juega mal, gran parte del semestre perdió esa picardía goleadora del 2023 y 2024, y aunque Bustos le dio miles de oportunidades, no ha logrado volver a ser ese distintivo.
Es verdad que el equipo la luchó, la buscó, pero cuando ya todo está ‘patas arriba’ y vemos que la luz del túnel se acerca cada vez más rápido.
Es triste ver por segunda vez que Falcao tenga que irse con una eliminación a la que no tiene culpa, y que con 40 años demuestra mucho más que muchos jóvenes que no sienten esta camiseta como el hincha. Por eso ‘Rada’ si lo hace y por eso tiene sentido de pertenencia.
En conclusión, otra desilusión más, otra vergüenza internacional y otro semestre sin títulos ni juego. Ya la culpa no es del técnico, incluso ni de los jugadores, ellos hacen todo su esfuerzo pero no es suficiente, sencillamente porque no tienen el nivel para jugar en una institución tan grande como lo es Millonarios y todo radica desde las contrataciones que hacen las directivas.
Le pedimos disculpas a Contreras y Ureña por no estar rodeados de jugadores de su mismo nivel. Siendo extranjeros, demostraban querer sacar adelante al equipo como si fueran hinchas desde que nacieron, ojalá todos aprendieran de ambos, el ‘tucu’ es una máquina de hacer goles, pero solo no puede hacer todo.
Adiós a un semestre nefasto y pasarán más de dos meses para volver a ver al equipo, ojalá con una renovación casi total en la plantilla, veremos. El fútbol le debe mucho a esta hinchada.
Por Leonardo Mosquera
Ig: _leonardomosquera7
