Con nuestra propia sangre

Por Diego Caldas (@Bogotanoazul)

*Adelanto de su libro His70rias Azules
Se disputaba la fecha 25 del campeonato de 1950, el Caldas recibía a Millonarios en la ciudad de Manizales, el conjunto albo sumaba 38 puntos y Millonarios debía sumar si o si para mantenerse en la lucha por el título ya que llegaba cinco puntos por debajo. Doce mil asistentes llegaron al encuentro superando las taquillas anteriores al punto que muchos debieron ubicarse en la pista de carreras del hipódromo, que era el sitio donde el Caldas oficiaba de local.

Millonarios formaría aquella tarde de domingo con Cozzi, Zuluaga, Danilo, Soria, Rossi, Aves, Aguilera, Jesús María Líres López, Di Stefano, Pedernera y el escocés Flawell. Desde el primer minuto sería el visitante quien se adueñaría del balón y rápidamente, al minuto ocho de juego, conseguiría el primer gol de la tarde tras una rápida salida de Zuluaga quien habilita para Pedernera que desborda por la banda izquierda y envía un centro a media altura para que de palomita, Di Stefano venza al portero Vitatutas.

Tras el gol se viene un fuerte aguacero lo que permite al Caldas a hacerse del balón y en su primera aproximación, Rossi comete una fuerte falta sobre Ávila, hay conato de bronca y el partido se detiene por varios minutos. Al reanudarse el juego, la posesión del balón se la alternas unos y otros hasta que Gómez del Caldas, saca un fuerte e inesperado remate que deja sin opción a Cozzi y consigue el 1-1 al minuto 31.

Sobre los 35 minutos, Flawell cobra un tiro de esquina de manera espléndida que sobra a toda la defensa local y que Aguilera empalma de manera magnifica para enviar el balón cruzado y rasante al ángulo inferior para el 1-2 y finalizando el primer tiempo, el Caldas intenta salir pero Pedernera recupera el balón y envía un centro preciso para que Flawell marque de cabeza por encima del portero y aumente el marcador.

Ambiente caldeado por la impotencia del marcador y los hinchas ubicados en la pista de carreras increpan a los jugadores azules que por orden de Pedernera regresan a la mitad de la cancha hasta que el ejército controla la situación.

Iniciado el segundo tiempo, Di Stefano se escapa, elude al defensor Kersul y centra para que el “Gallego” Líres López de cabeza el cuarto tanto que es anulado por el árbitro Diego de Leo. Solo hasta el minuto 78 el Caldas consigue un nuevo descuento tras magnífica jugada de Ávila quien elude a cuatro rivales y cuando está a punto de anotar es derribado por Tomás Aves, un nuevo intento de bronca y tras cuatro minutos es ejecutado el penal por Arango y el partido se pone 2-3.

El nerviosismo se apodera de los hinchas que ven como Millonarios está a pocos minutos de descontarle puntos al líder del torneo. Los hinchas al borde del campo de juego, insultan a los jugadores visitantes y arengan a los suyos a ir por el triunfo a toda costa. Se pone el balón en juego tras el gol y se inicia tremenda trifulca con amago de puños entre Luengo y Aves, estos caen al piso y son levantados por Rossi quien no evita la disputa sino al contrario, alienta a Aves para hacer valer el prestigio de hombría de los jugadores millonarios.

Ávila del Caldas se va lanza en ristre contra el “Pipo” Rossi y estos se ensartan en una pelea que termina generando una mayor en la que terminan involucrados los hinchas que invaden el terreno de juego y golpean a varios jugadores azules que sacan sus mejores dotes boxísticas y se trenzan a puños no solo con los hinchas sino con toda la plantilla del Deportes Caldas.

Tras ocho minutos de refriega imposible de contener por el ejército, se termina la bronca tal vez por cansancio de todos los implicados. El resultado dejó a todos los jugadores ensangrentados, a Pedro Cabillón con fractura de tabique, 73 hinchas encarcelados, cuatro expulsados de parte del árbitro italiano y un partido que se reanudo con 9 jugadores por bando y donde el Caldas no pudo conseguir el empate pese a buscarlo con insistencia. A Millonarios le anularían un nuevo tanto por supuesto fuera de lugar.

Finalizado el encuentro dentro de un ánimo de gran excitación, los asistentes de las tribunas arrojaron cuanto objeto encontraron contra la humanidad de los jugadores de Millonarios quienes con toda la parsimonia del mundo y sin inmutarse, se mantuvieron dentro del terreno de juego por orden de Néstor “Pippo” Rossi quien tomo prestado el micrófono del estadio y se dirigió a los asistentes: “Al honorable público de Manizales que durante toda la semana y a lo largo del compromiso, nos tildó de no entregarnos honorablemente a la defensa de la camiseta de Millonarios les recuerdo que jugaron ante el actual campeón y vinimos y mostramos jerarquía, innegable técnica y sobre todo lealtad por los colores que representamos, esta camiseta la defendemos con nuestra propia sangre y hoy fue una prueba de ello”.

Al final Millonarios se resignaría con el subcampeonato tras pelearlo hasta la última fecha a la que llegó un punto por debajo, 43 para el Deportes Caldas y 42 para Millonarios. El 14 de septiembre el conjunto albo se consagró campeón tras golear al Bucaramanga 4-0 mientras que los embajadores solamente lograron empatar 2-2 con América de Cali.

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